Día de fiesta local en Almodóvar del Campo con motivo de San Juan Bautista de la Concepción

  • La procesión de anoche cerró unos actos que la pandemia impidió el año pasado
  • Los cabezudos se sumaron a los festejos de la candelaria en víspera dominical

Almodóvar del Campo celebró ayer día de fiesta local en honor a uno de sus patronos, el santo reformador trinitario Juan Bautista de la Concepción, cuya imagen salió en procesión por las calles céntricas poco después de las ocho de la tarde.

Un desfile que no se conocía desde hace un par de años, siendo el último que tuvo lugar en la población por cuanto en marzo de 2020 irrumpía la pandemia con toda su crudeza, decretándose confinamiento general y paralizando la vida normal de la ciudadanía.

Por eso, este hijo ilustre almodovareño ha sido particularmente interpelado en estas fechas para que interceda en la desaparición del coronavirus y que pueda contribuir al restablecimiento de la vida sin estar ya atenazados por él y otras enfermedades.

La Hermandad de San Juan de Ávila y San Juan Bautista de la Concepción se ha encargado del contenido religioso de esta fiesta, con la función de mediodía que hubo ayer y la misa vespertina que, desde las siete de la tarde, antecedió a la procesión.

En ella estuvieron integrantes del equipo de Gobierno, con el alcalde José Lozano al frente, así como los sacerdotes Juan Carlos Torres y fray Javier de María, directivos de la Hermandad, feligreses y la Banda de la Escuela Municipal de Música.

Así se cerraba un programa que se ha articulado con el novenario previo, en cuya prédica se han alternado los aludidos, así como el vicario Jean Eric Nzamwita y los padres trinitarios llegados desde Córdoba, Manuel García y Aurelio Gil.

Por otro lado, los festejos populares también tradicionales se celebraron como se acostumbra en torno a la calle que lleva el nombre del santo, en su casa natal y capilla y en la confluencia con la calle San Miguel, donde ardió una vez más la candelaria.

Esta cita se retomaba también tras dos años y contaron con la novedad de la presencia de los cabezudos, para hacer las delicias de los más pequeños principalmente y, como siempre ha sido costumbre, al toque del tambor.

Además de fuegos artificiales, amenizaron la velada las cornetas y tambores de la Banda de Jesús Rescatado, al tiempo que la imagen restaurada de san Juan Bautista de la Concepción que preside esta capilla, fue también muy venerada.