La candelaria, la bendición de animales y la función en su honor han devuelto a san Antón gran parte de su tradición

San Antón, con la imagen de la torre parroquial cuya restauración ya ha dado comienzo.
  • Por prevención sanitaria se evitaron algunos actos, como la procesión formal
  • Ayuntamiento, Hermandad en ciernes y vecinos retoman la fiesta tras dos años

Aunque no conforme mandaba la tradición antes de la actual pandemia que no cesa, pero san Antón volvió a salir ayer, en su día grande, 17 de enero, por Almodóvar del Campo y dar su cobijo a mascotas como patrón de los animales que es.

Formalmente no fue procesión, pero el traslado a ruedas que ayer protagonizó su imagen tras ser en su honor la función al mediodía en el templo parroquial, donde se ofició por segundo año consecutivo aprovechando sus grandes dimensiones, ilusionó a la vecindad.

Quienes se acercaron a la eucaristía de mediodía y quienes esperaron a que tras la misma el párroco Juan Carlos Torres bendijese a sus animales, perros en su mayoría, tuvieron la oportunidad de apreciar también de cerca el espléndido aspecto de la talla restaurada.

No pudo ser el año pasado ni tampoco durante la candelaria de vísperas, que recuperó nuevamente el barrio tras el año baldío provocado por el coronavirus y que mantuvo cerrada la ermita de san Antón para, precisamente, no contribuir a nuevos contagios.

Tampoco hubo por lo mismo reparto de ‘limoná’, ni de aperitivos, ni las tradicionales rosquillas, aunque la Banda de Cornetas y Tambores ‘Nuestro Padre Jesús Rescatado sí amenizó la gran hoguera, cuyas llamas contralaron bomberos del parque de Puertollano.

La quema de fuegos artificiales completó así también la tradición de la que es la segunda candelaria del ciclo invernal que celebra la localidad y que volvió a atraer a decenas de vecinos de toda la población.

En torno a san Antón se está ultimando la puesta en marcha, conforme a los trámites diocesanos, de una hermandad propia que recoja el testigo organizativo de vecinos del barrio y dé nuevos bríos a esta fiesta en el barrio.

Por lo pronto, este año se han confeccionado nuevas balconeras y, junto con el Ayuntamiento de la localidad, se han realizado importantes actuaciones en la ermita, principalmente de renovación de pintura y pulido de suelos que han recobrado su brillo.

Unos y otros se congratulan de que tradiciones como ésta, tan identitarias de Almodóvar del Campo, sean mantenidas y sepan adecuarse a las realidades que cada época va marcando, en el sentir común de todos para salvaguardar el rico acervo de la localidad.