Tarde histórica en Almodóvar del Campo: se colgó el cartel de ‘No hay billetes’

Morante, mostrando sus trofeos de la tarde. IMAGEN: Josean Pila.

Crónica de Roberto García-Minguillán de Gregorio · La tarde del 19 de septiembre del año 2021, ya forma parte de los anales de la historia de Almodóvar del Campo por diversos motivos. En primer lugar, por el éxito de convocatoria que tuvo al congregar a alrededor de 3.000 personas en el recinto taurino de “Las Eras de Marta” (máximo permitido debido a las medidas anti-covid impuesto por Sanidad). En segundo lugar, al colgar por vez primera en el municipio el tan anhelado cartel de «No hay billetes».

Y lo más importante, por ser uno de los acontecimientos que más riqueza económica ha generado en Almodóvar del Campo y en los pueblos aledaños. Bares, restaurantes, hoteles…todos vieron cumplidas sus expectativas en un día inolvidable. Con la fiesta de los toros ganaron todos y eso es con lo que hay que quedarse. Ni los mayores del lugar recuerdan un ambiente similar al que se respiró en esta jornada festiva.

Los toreros fueron obsequiados

El festejo comenzó entregando obsequios a Morante con motivo de su retorno a Almodóvar del Campo, 25 años después, y lo hacía el alcalde entregándole la medalla de la ciudad, y un libro con imágenes de Almodóvar. Por otro lado, la Asociación Cultural de Vecinos de la barriada almodovareña del Pilar de Abajo, entregó una efigie de plata con la imagen de su patrón, San Sebastián, al que el genio de la Puebla le profesa una gran devoción, pues todos los años es el encargado de organizar las fiestas en su honor en su pueblo natal, La Puebla del Río. También Fray Javier de María entregó una reliquia de hábito de San Juan Bautista de la Concepción. Mismos enseres se le entregaron al resto de la terna, tanto por el presidente regional del PP, Francisco Núñez; así como por parte del presidente del Club Taurino ‘Almodóvar’, Carmelo García.

Los toreros que no quisieron mayor protagonismo del debido, decidieron que este acto se realizara en el Patio de Cuadrillas. Por si todo esto fuera poco, la Hermandad de Pandorgos de Ciudad Real, entregó a los toreros un pañuelo de hierbas, y con el respectivo minuto de silencio, suelta de palomas al cielo, y con la posterior interpretación del Himno Nacional, dio comenzó el espectáculo.

Corrida de Albarreal de juego desigual

La corrida de toros de Albarreal, bonita y pareja, cómoda por delante, y muy del estilo «de las figuras» resultó desrazada y excesivamente floja en los tres primeros toros. Pero la cosa se enderezó y fue a más en los tres últimos, destacando un buen toro lidiado en quinto lugar, un cinqueño, de nombre «Gachón», al que cuajó al ralentí Miguel Ángel Perera.

Morante, sin opciones en el abreplaza

Morante se lució en un mecido y templado recibo capotero rematado de una extraordinaria media. Pero todo quedó en eso, ya que la invalidez de su primero le robó cualquier atisbo de lucimiento. Parte del público agradeció que Morante abreviara. No estuvo certero con el acero y escuchó división de opiniones.

Muy dispuesto Perera

Un manso de libro fue el segundo de la tarde, con el que Perera se inventó una meritoria faena, lo hizo en sus terrenos donde consiguió hilvanar buenas tandas por uno y otro pitón. Lástima que perdiera el premio al pinchar en repetidas ocasiones.

Entrega absoluta de Daniel Luque

No regaló ni una sola embestida el tercero y Luque, en su firme compromiso de agradar a su público, le fue robando serias con las plantas atornilladas en el albero, en una actuación muy firme y comprometida. Abrochó la actuación con unas ‘luquesinas’ que parecían no tener fin, y que pusieron en pie a los tendidos, y por si todo esto fuera poco se metió en los terrenos del burel, en un serio arrimón, poniendo así la «sal» y la emoción que le faltaba a su antagonista. Finiquitó el trasteo con un pinchazo sin soltar, y al segundo intento dejó un pinchazo hondo que fue suficiente. Se le concedió la primera oreja de la tarde que no paseó, ya que parte del público la protestó.

Morante forma un alboroto monumental en tierras del Valle de Alcudia

Y llegó Morante en el cuarto y cambiaron las tornas. La explosión de toreo  cautivó al público desde que se encontró con un colaborador toro de Albarreal, al que saludó con varios faroles pegado a tablas, seguidas de unas arrebatadas chicuelinas y rematada en los medios con una garbosa serpentina con el público puesto en pie. No se quiso dejar nada en el tintero y Morante quitó con unos sentidos delantales, muy jaleados por los aficionados. Brindó  a los asistentes y desató la locura firmando una de las mejores obras que se han visto esta temporada en la provincia. Faena preciosa e inolvidable con muletazos enormes, cimbreando la cintura, acompañando con todo su cuerpo y rematando las series con mucha torería y majeza.

Tan sentida y torera fue su actuación que en un alarde de valor, el cigarrero se hincó de rodillas y dejó pasajes bellísimos con una rodilla a tierra, que incluso en algún momento puso en aprietos al torero; pero no importaba, Morante estaba feliz y volvió a rematar su obra con un desplante que rezumó torería añeja. Sólo faltaba la rúbrica, una estocada hasta la empuñadura y en todo lo alto; y además lo consiguió al primer intento. Parte del púbico llegó a pedirle los máximos trofeos, ¡No hubiera pasado nada si se lo hubieran concedido!, aún así dio la vuelta al ruedo con las dos orejas, el gallo, y numerosos regalos que el estusiasmado público almodovareño le ofreció a su paso. Fue una vuelta al ruedo lenta, con tanta lentitud como lo fueron los eternos naturales que instrumentó a «Fandanguero», en una actuación plena y dificil de olvidar.

Perera cuaja un faenón al quinto

Dicen que «no hay quinto malo», y así ocurrió, pues salió al ruedo «Gachón» y Perera lo exprimío al máximo. Destacando el saludo capotero, fajándose con el burel y ganando siempre terreno. La faena fue rotundísima, de principio a fin, comenzó con muletazos por alto, y cimentó un trasteo de gran pureza, mando y mucho temple. Perera se fue creciendo y su labor fue ganando en profundidad, y también en limpieza de los muletazos, que era el único defecto que tenía el toro, que a pesar de la buena condición del cornúpeta, su falta de fuerza le obligaba a defenderse, y por ende, en ocasiones punteaba los engaños, pero el dominio de Perera se impuso en una firme y maciza faena que se vivió con mucha intensidad. Pero volvió a aparecer la que está siendo su cruz esta temporada, la espada, y esfumó el triunfo que tenía asegurado, el de las dos orejas ganadas a ley. Finalmente su balance para nada hizo justicia con lo vivido en el ruedo. El cariñoso público de Almodóvar despidió a Miguel Ángel Perera con saludos en los medios.

Luque cuaja al sexto en una actuación memorable

Y salió el sexto, el que cerraba esta espectacular feria de Almodóvar y primera que organizaba el ganadero José Luis Pereda hijo, y Luque salió dispuesto a darlo todo con un larga cambiada en el tercio, algo que no es muy habitual en su repertorio, concatenada más tarde con unas verónicas de primor. Brindó su actuación al siempre carismático, buen aficionado y mejor persona, Carmelo García, presidente del Club Taurino Almodóvar, en un brindis que emocionó a su destinatario y a todos los que lo queremos y tratamos con él. ¿Cómo fue la actuación de Daniel en su plaza?, pues rotundísima, dejándose acariciar en todo momento por los pitones del toro,   que terminó parándose, y fue en ese momento cuando entró en acción un desatado Luque y le formó un «gazpacho» como dicen los andaluces.

Precisión y ajuste para pasarse la embestida del burel a un milímetro de su cuerpo, e incluso dibujar naturales de bello trazo, con empaque y buen gusto. Hasta el toro pareció venirse arriba ante la entrega absoluta de este torerazo . No quiso demorar la faena y con el público totalmente entregado, se tiró encima del toro y recetó una de las estocadas de la temporada. No se le podía escapar el «premio gordo» y así fue, Dos orejas con muchísima fuerza y leve petición de rabo, y Daniel que vuelve a mandar en su tierra adoptiva.

¡Nadie puede con este Luque, que defiende su sitio a capa y espada!

Tarde feliz, con un ambientazo en los tendidos y en donde los toreros dieron  una una enorme dimensión, demostrando lo que son: máximas figuras del toreo. Cuestión de compromiso y liderazgo.

En este emotivo festejo todos tuvimos muy presente a D. Manuel Gijón, propietario de la única cuadra de caballos que ha tenido la provincia de Ciudad Real a lo largo de su historia. Uno de los grandes sueños que tenia Manolo, era el ver llena su querida plaza de Almodóvar. Casualidades de la vida, dos días antes de partir al cielo, consiguió ver cumplido su deseo.

DEP MANOLO GIJÓN, quien ha llevado el nombre de Almodóvar por todo el Mundo.