La propuesta senderista para familias tuvo una gran aceptación el pasado domingo

Participantes en la ruta familiar

Por la antigua explotación minera de ‘Los Pontones’ y el Estrecho de Riofrío.

Soler apunta que el Ayuntamiento va a seguir ofreciendo estas propuestas.

Alrededor de 50 personas de diferentes edades participaron el domingo en la ruta senderista interpretativa para familias que, con taller de fósiles incluido, tuvo lugar en pleno Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona, en el entorno de Solanilla del Tamaral.

Organizada por el Ayuntamiento de Almodóvar de Campo dentro de una programación ahora interrumpida a consecuencia de las medidas preventivas por el Covid-19 que, como apunta el concejal de Deportes, “retomaremos lo antes que pueda ser posible ante la buena acogida”, en ella los participantes contaron con guías de MadronActiva.

Una de las impresionantes vistas que se disfrutó

Por lo pronto, la última de momento fue una ruta de seis kilómetros que discurrió por los bellos parajes que entrañan la Mina de los Pontones y el Estrecho de Riofrío, junto al río Montoro, salvando un desnivel para permitir luego incluso adentrarse por una de las galerías en horizontal de una explotación dedicada al plomo principalmente.

Durante las cinco horas de esta expedición, que contó con la participación de muchos menores a partir incluso de los cuatro años de edad, hubo tiempo para encontrar rocas con composición de cuarcita, entre otras, así como a localizar algunas otras que atesoran fósiles de eras geológicas en las que la zona era puro mar.

Durante el taller de fósiles

Incluso las monitoras y guías explicaron sobre el terreno los enclaves con mayor número de este tipo de restos, mostraron también una pequeña colección de trilobites y dieron la oportunidad a los pequeños a llevarse uno de recuerdo, confeccionado allí mismo con arcilla blanca y moldes, en la parte de taller que incluía la actividad.

“Consideramos muy interesante ofrecer este tipo de propuestas en las que tienen cabida toda la familia, porque con ellas adultos y menores tienen la oportunidad de conocer mejor el patrimonio natural y cultural de esta comarca y de aprender a valorar y respetar todo este patrimonio, también arqueológico y cultural”, dice José Carlos Soler.

La experiencia, por la que cada participante hubo de aportar únicamente cinco euros, que incluía el desplazamiento en autobús y la presencia de las entusiastas guías, se completó almorzando y comiendo junto a uno de los monumentos naturales más bellos e impresionantes que reúne en este caso el término municipal de Mestanza.

Para este sábado estaba prevista una nueva ruta, en este caso entre Azuel y Fuencaliente que iba a reunir más de un centenar de participantes y que ha quedado pospuesta. Además, para finales de abril, otra de Puerto del Mochuelo a Venta de la Inés y para mediados de mayo una por el arroyo Bejarano en la trasierra de Córdoba, con posterior visita a los patios de la capital cordobesa.

El buen tiempo hizo disfrutar de una ruta de gran belleza y valor paisajístico, natural y geológico