La Ermita de Santa Brígida acoge el II Festival de música medieval con Musicantes y Audi Filia

El alcalde agradece a quienes hacen música en Almodóvar del Campo y reconoce la entrega de Audi Filia por organizar la segunda edición del festival de música medieval

Un momento del concierto de Audi Filia el pasado viernes
Un momento del concierto de Audi Filia el pasado viernes

Almodóvar del Campo, 28 de mayo de 2018. El selecto Festival de Música Antigua en la Ermita de Santa Brígida, que por segundo año consecutivo ha organizado el grupo Audi Filia con la estrecha colaboración del Ayuntamiento de Almodóvar del Campo, se ha podido seguir este año en directo en cualquier parte del mundo a través del perfil en Facebook de la formación formada por Ángel Cervera y Rafael del Campo.

Audia Filia abría las jornadas con el recital “Doulce Memoire”, el pasado viernes y continuó el sábado con parte del repertorio “Sones Medievales” , a cargo del  cuarteto Musicantes, formado por Xurxo Ordónez, Milena Fuentes, Jaime del Amo y Wafir Shaikheldin, en el cerro de Santa Brígida. Comenzaba un fin de semana donde la música medieval era la protagonista en Almodóvar.

Ángel Cervera, indicaba que para reeditar el éxito del pasado año, este año, “el esfuerzo ha sido todavía mayor”, algo a lo que  contribuía, por un lado, la actitud positiva del público y la excepcional presencia de Musicantes, que presentaba instrumentos réplica de los originales de la época y que está haciendo giras por toda España y otros países.

El alcalde José Lozano, señalaba que desde el área municipal de Cultura “apoyamos cualquier iniciativa que venga a ofrecer una mayor oferta cultural y de calidad en nuestro pueblo”, mostrando su agradecimiento a Audi Filia por haber promovido la realización nuevamente de este evento.

Musicantes, el sábado a los pies de santa Brígida
Musicantes, el sábado a los pies de santa Brígida

Un II Festival de Música Antigua, continúa Lozano,  que encaja en la “apuesta decidida del equipo de Gobierno por la cultura, por las tradiciones y, sobre todo, por este tipo de música”. El alcalde, considera un gran acierto tanto el emplazamiento del festival como el gran repertorio  ofrecido tanto el viernes como el sábado.

Agradecía José Lozano, a todos los que hacen música en Almodóvar recordando la recientemente inaugurada Escuela de Música, “un lugar donde se van a formar muchas personas”, sin olvidar la contribución que hace el colectivo Amigos de la Música.

 Audi Filia, indicaba que este año, el concierto,  a diferencia del ofrecido en 2017 en que actuaron a trío, “hemos contado con un instrumento muy original, llegado desde Hellín”. Se trata de un órgano positivo y que fue tocado por Rafael del Campo, quien destacó su particular estética, donde destaca un mecanismo muy particular realizado con tubos de madera y metálicos que, en realidad son flautas.

La especial acústica de la ermita, cuya cesión se agradeció a la Parroquia, contribuyó a disfrutar las interpretaciones en las que Ángel Cervera tocó las flautas de pico renacentistas y barrocas. Se pudo disfrutar de un recorrido por la historia de la música antigua, destacando la obra musical más antitua que se conserva para teclado en un códice de siglo XIV, pasando al Renacimiento y finalizando con dos sonatas barrocas de compositores clásicos.

El alcalde, en el centro, dirigiéndose a los asistentes en la apertura de esta segunda edicion‘Chominciamento di gloria’, anónimo del siglo XIV; ‘Constancia’, anónimo del Codex Faenza, para órgano solo; ‘Tocatta’, de G. Frescobaldi; ‘O Magnum Mysterium’, de T. L. de Victoria; ‘Pavana Lacrimae’, de J. Download, para flauta sola; ‘Suzanne ung Jour’, de G. Bassano; Recercada ‘Douce Memoire’, de D. Ortiz; ‘Glosas sobre el canto llano de la Inmaculada’, Concepción de Nuestra Señora, de F. Correa de Arauxo, para órgano solo; ‘Sonata’ en Fa M, de G. P. Telemann; y ‘Sonata’ en Fa M, de G. F. Haendel, fue su repertorio, al que un bis puso el colofón.

El sábado, Musicantes ofreció un paseo por la música medieval europea. Comenzaron por Francia, con ‘Douce dame jolie comment qu’a moy’, de Guillaume de Machaut del siglo XIV y ‘Estampidas y danzas reales’, anónimo del siglo XIII. Después pasaron a España, con las ‘Cántigas de Santa María’, anónimo del siglo XIII y, de ese mismo siglo también, música sefardí. No dejando la centuria, ‘Danza inglesa’ desde Inglaterra. Y el colofón llevó a tierras italianas en pleno siglo XIV, con ‘Lamento de Tristano-Rotta’, anónimo; ‘Ecco la Primavera’, de Francesco Landini; y las también anónimas ‘Saltarello’ y ‘Danza amorosa y Troto’.

Ángel Cervera, presentando a Musicantes

Del Campo, ante el órgano positivo que iba a tocar a continuación