Las XI Jornadas contra la Violencia de Género sirven para advertir del ‘sexting’ y otros usos de riesgo con nuevas tecnologías

imageRedacción · El mal uso de las nuevas tecnologías en materia de igualdad ha sido este año el eje central de las XI Jornadas contra la Violencia de Género que ha organizado el Centro de la Mujer de Almodóvar del Campo, en colaboración con el Ayuntamiento y la Asociación de Mujeres del Ámbito Rural, AMFAR. La lectura de un manifiesto en el marco del día internacional para la erradicación de la lacra machista y una charla-taller han conformado la programación desarrollada este martes 24 de noviembre.

En el texto reivindicativo, al que puso voz una de las participantes, se vuelve a insistir en que éste es uno de los problemas más graves de la sociedad actual que, a fecha de la celebración de esta acción, se había cobrado ya la vida de 45 mujeres a manos de sus parejas o exparejas. Es por ello que, desde el municipio almodovareño, también se insta a instituciones y ciudadanía a “trabajar activa y conjuntamente por garantizar aquellos instrumentos que permitan prevenir cualquier actitud violenta”.

Entre los elementos fundamentales en este sentido se abogó por “trabajar eficazmente en las aulas la igualdad de género”, para lo cual se reclama docentes que sigan implicándose, sin descuidar la “atención integral” que proporcionan profesionales especializados en los diferentes recursos del Instituto de la Mujer, “prestando especial atención a la salud y la mejora de la calidad de vida de las víctimas”. En este sentido, el manifiesto de este 2014 apuesta por el empleo autónomo y la priorización hacia las víctimas en las políticas activas de empleo, así como en el acceso a viviendas de promoción pública.

A continuación, el salón de actos del edificio de servicios múltiples dio paso a una interesante exposición, interactiva, ofrecida por una especialista en igualdad de género. Rocío Alberto Ciudad, educadora social y máster en sexología, desarrolló con las personas asistentes un taller de sensibilización sobre explotación sexual en el ámbito rural, que también abordó los riesgos que entrañan el mal uso de las nuevas tecnologías en la infancia y la adolescencia.

Según dijo, el mayor peligro que entraña estos usos inadecuados obedece a la no identidad de sus usuarios “el estar detrás de un teléfono en el que no te está viendo nadie”, haciendo uso de aplicaciones de mensajería y de redes sociales que dan pie a “solicitar cosas que no se pedirían en el cara a cara”. Algo que está muy generalizado hoy en día entre adolescentes que, “por llamar la atención o para que les hagan caso, entregan un poco su privacidad sin mucho cuidado, hablando demasiado de su vida personal o mediante la exposición de fotos que se hacen de forma muy gratuita sin mirar las consecuencias que ello tiene”.

imageLa ponente invitada, que contribuye positivamente en acciones que AMFAR realiza en este campo, advirtió de una tendencia cada vez más frecuente de uso peligroso de nuevas tecnologías, el ‘sexting’, que consiste en “autofotografiarse a la manera de los ‘seelfies’ pero con poca ropa”. Imágenes que son enviadas “en lo que ellas creen bajo un clima de confianza con su pareja o para un amigo al que quiere llamar la atención, sin saber la repercusión final que eso puede tener”, señaló Alberto.

Ante ello, la especialista instó a los padres a “supervisar los medios que usan los hijos, sin pensar que les van a acosar en su privacidad”. Es sabido que la adolescencia es una etapa complicada de relaciones en el seno familiar, pero aun así hay que intentarlo con efectividad, “dándoles la plena confianza de que pueden contarles lo que les pasa, sin miedo a represalias”. El riesgo que se corre de no lograrlo es que muchas veces este tipo de fotos acaban siendo difundidas, lo que constituye también un delito que ha de ser objeto de denuncia.

El seno familiar es, por tanto, el principal punto de apoyo para jóvenes y menores porque, en palabras de Rocío Alberto, “aunque se tenga la confianza de que sus hijos no van a hacer nada malo con estas tecnologías y seguramente sea así, sí habrá otras personas que intenten aprovecharse de su inocencia”. Ello, unido a enseñarles los límites sobre lo que pueden contar o compartir de su vida personal, es otro de los consejos de utilidad que se brindaron a los progenitores durante esta sesión.

En todo ello incide la formación que propone AMFAR allí en las localidades donde está presente, realizando cursos de informática que hoy en día permiten conocer en profundidad los pros y contras del uso de internet y las redes sociales. A ello se suma un plan nacional del Instituto de la Mujer que centra el foco de atención para los ámbitos rurales.


Audio: Rocío Alberto corte

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