Daniel Luque borda el toreo en su encerrona en Almodóvar del Campo

Lidió seis toros, cortó un total de siete orejas y la presidencia le negó el rabo en el cierraplaza

imageSe cumplió el sueño de todo almodovareño, Daniel Luque trenzó uno de los paseíllos más importantes de su carrera, y por ende, de su vida, y lo hizo desde el ayuntamiento de Almodóvar del Campo vestido de goyesco en una preciosa calesa junto a su cuadrilla, acompañado de las reinas y damas de las fiestas septembrinas y la banda de música, pasando por una de las calles más emblemáticas de la ciudad, la calle Corredera, hasta llegar al flamante coso taurino “Las Eras de Marta”, entre los halagos y vítores de los almodovareños, en uno de los desfiles más multitudinarios que se recuerdan en Almodóvar del Campo.

Se cubrieron dos tercios de entrada en la plaza de toros, y comenzó la tarde con una gran ovación que el público le tributó, y rompió plaza con el toro de Santiago Domecq, encastado pero muy flojo, al que Luque lo pasaportó con majeza y mucha facilidad, obteniendo el primer trofeo de la tarde.

imageEn segundo lugar salió el toro de Miura, de muy corto recorrido, mirón y con peligro, con el que Luque estuvo muy solvente y capaz, ante un toro de nulas opciones para el lucimiento.

Pudo haber tocado pelo con el toro de Albarreal, que brindó al buen torero de plata de Manzanares, Vicente Yesteras, con el que estuvo muy por encima de un animal muy soso, aunque con cierta bondad, donde le plantó cara en una maciza labor, pero una estocada defectuosa dejó el balance en saludos.

imageFue en la segunda mitad del festejo donde se vio lo más destacado, Luque lo bordó toreando al toro de Parladé, noble y encastado, al que cuajó a placer con el capote, hay que reseñar que destacó durante toda la tarde con su buen manejo capotero, a este toro le ejecutó un brillante y largo quite por chicuelinas, muy apretadas y de mano baja, rematada de una preciosa media de cartel de toros. Comenzó la faena de muleta rodillas en tierra, para ponerse en pie y torear muy asentado, templado y con mucho sentimiento, los remates de cada serie fueron todo un monumento al arte del toreo, toreó con muchísima ligazón, y tan lento que dejó dormidas las muñecas, para brotar muletazos enormes que duraban toda una eternidad, el punto álgido de su actuación llegó en el toreo al natural, de muy bello trazo, con tanto gusto, expresión y empaque que parecían toda una pintura del maestro Palmero, en el final de faena se metió entre los pitones del burel, en un alarde de mando, dominio, seguridad y firmeza, pasándose al buen toro de Parladé a esos milímetros de su cuerpo. Remató su labor de unas escalofriantes manoletinas, pero pinchó el toro antes de conseguir la estocada definitiva, y por consiguiente perdió los máximos trofeos, pero ésto no fue óbice para que paseara el anillo con las dos orejas del cornúpeta.

imageDice el refrán que no hay quinto malo, y en esta intervención, el diestro natural de Gerena se encontró con un toro enclasado y con ritmo de “El Torero”; Luque embalado en esta segunda parte de la corrida, volvió a cautivar su toreo de capa, toreando con el percal a la perfección, intercalando verónicas con chicuelinas y una preciosa revolera que llegaron mucho al tendido, y de nuevo, obró el milagro y consiguió hilvanar otra obra culmen a cargo del diestro sevillano, en donde surgieron naturales muy profundos y de mano baja, con alguna que otra “delicatesen” propias de este genuino torero, como fueron cambios de mano, pases del desprecio, y trincherazos soberbios, posiblemente esta fue la faena más artística de la tarde. En las postrimerías de la faena tuvo que atacar el torero, que acabó con sus clásicas “Luquesinas”, matando de un estoconazo hasta la empuñadura, de efecto fulminante y de nuevo, las dos orejas a la buchaca.

imageY quedaba el sexto toro, un toro de Fuente Ymbro, de extraordinario cuajo y presencia en la plaza, como para lidiarse en una plaza de segunda categoría, y que ofreció buen juego en líneas generales, pero en la faena de muleta fue apagándose como una vela, y fue en esta intervención donde se pudo disfrutar de una faena antológica, lo recogió muy bien con la capa, en una nueva exhibición de lo que es torear con el capote, con sus tres cánones: parar, templar y mandar, y rematando de un recorte a una mano, como para quitarse el sombrero. En este realizó un quite muy personal, ejecutando chicuelinas con el compás abierto y el cierre fue con una larga de un sabor inigualable, la faena de muleta fue brindada a un familiar muy querido, e hizo honor al brindis, comenzó el trasteo con muletazos por alto muy ceñidos, excelso toreo en redondo, y donde se rebozó de toreo caro, rota la cintura y las muñecas, en una faena a más, donde toreó muy asentado y con las zapatillas hundidas en la arena, hasta llegar a crear un faenón en toda regla, con un abandono y un relajo de la figura, sólo al alcance de los genios, aprovechó la dulzura y bondad del toro de Ricardo Gallardo, cuyo propietario se encontraba presenciando la corrida desde el tendido, toreando con las yemas de los dedos y “al ralentí” por ambos pitones, y rematando los muletazos muy atrás; con un ambiente festivo, y donde incluso se empezaba a hablar de un posible indulto, el de Fuente Ymbro se vino completamente abajo, y fue en este momento cuando Luque prendió la mecha de la traca final, para demostrar su inigualable capacidad lidiadora en un cierre de faena con un inconfundible sello ojedista, la estocada que ejecutó fue sencillamente perfecta, que hizo que el toro cayera sin puntilla; entre tanto, el presidente otorgó la vuelta al ruedo al toro, e incomprensiblemente no concedió el rabo al diestro, que sí paseó el doble trofeo, entre el enfado del respetable que pidió con insistencia la concesión de los máximos trofeos.

image20 de septiembre del 2014, tarde redonda, rotunda y muy completa de Daniel Luque en el coso taurino “Las Eras de Marta” de Almodóvar del Campo, en una tarde de toros que ya forma parte de los anales de la historia taurina de Almodóvar del Campo.

Ficha de la corrida

Primera corrida goyesca en Almodóvar del Campo, encerrona a cargo de la figura del toreo Daniel Luque en Almodóvar del Campo. Toros de diferentes ganaderías: Salvador Domecq, Miura., Albarreal, Parladé, El Torero y Fuente Ymbro, premiado con la vuelta al ruedo.

El balance artístico de Daniel Luque, que actuó como único espada, fue el siguiente: oreja, ovación, ovación, dos orejas, dos orejas y dos orejas con fuerte petición de rabo.

CRÓNICA DE ROBERTO GARCÍA-MINGUILLÁN DE GREGORIO

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