El Ayuntamiento resuelve esta primavera el abastecimiento a Retamar

Uno de los tramos por los que ya discurre la canalización del trasvase

Apenas restan ya por instalar 800 de los 4.000 metros de tubería del trasvase.

La canalización desde el depósito de Almodóvar sustituye los mermados sondeos.

Los vecinos de Retamar dispondrán ya a lo largo de esta primavera de agua de calidad y sin restricciones en sus hogares, una vez se completen las obras del trasvase desde el depósito de Almodóvar del Campo para las que el Ayuntamiento destina 127.575,53 €.

Una actuación que era muy necesaria a la vista de, como explica el concejal de Aldeas, Fernando Torres, “el paulatino agotamiento de los manantiales de esta pedanía que, además, en este año de tan pocas lluvias, iba a provocar todavía mayores molestias”.

De los cuatro kilómetros de longitud de que consta esta conducción, entre los depósitos de partida y de destino, apenas restan ya 800 metros de canalización, por lo que posiblemente en abril, o en mayo a lo sumo, esté funcionando plenamente el trasvase.

Ejecutada por Proygom Obra Civil, “es la solución definitiva que va a permitir disponer al habitante de la pedanía de Retamar, al igual que años atrás se hacía con Tirteafuera, de agua de la misma calidad que la de Almodóvar del Campo”, apunta Torres.

La conducción salva los 166 metros de altura que hay a uno y otro lado del monte que cruza

La principal dificultad del proyecto, elaborado por el arquitecto municipal José Antonio González Baos, estribaba en salvar el desnivel existente en el recorrido, particularmente los 166 metros de cota en la cresta de la sierra que separa ambos depósitos.

La impulsión nace en cota 732 metros y, tras un pequeño tramo inicial descendente, comienza el desnivel hasta alcanzar cota 898 metros, dando paso a un descenso hasta alcanzar la cota 750 m., donde se conectar directamente con el depósito de Retamar.

Para salvar el desnivel se contempla grupo de impulsión con mecanismos de retención en la salida del depósito de distribución de Almodóvar y ventosas en tramos de cambio de pendiente para ayudar a evacuar aire en las fases de llenado y vaciado de la tubería.

Asimismo, se incluye la instalación de una estación para el telecontrol, con información sobre nivel en continuo del depósito de Retamar, presión en la conducción, entradas digitales para las sondas de demanda y de llenado, emisor de impulsos, etc. y salidas digitales para apertura y cierre de electroválvula o funcionamiento de clorador.

En azul, el itinerario del trasvase entre depósitos

Retamar, con unos 100 habitantes censados, se ha venido abasteciendo por sondeos ubicados al norte de la población, completándose el actual sistema con una planta de tratamiento en la que se disminuye la concentración de hierro y manganeso, aplicándosele también al agua el preceptivo tratamiento de cloración.

La escasez hidráulica de la zona hizo que ya el Ayuntamiento realizase sucesivamente otros sondeos en torno al principal hace años. El actual, en momentos de máxima demanda como es particularmente el verano, no cubre las necesidades de Retamar.

Así, “desde 2016 hasta el pasado año ha sido necesario el suministro con cisternas en los meses de escasas precipitaciones como los de julio y agosto”, explica Fernando Torres, quien además certifica como “ha ido aumentando el tiempo de recuperación de estas captaciones, por lo que con el trasvase se da la mejor solución posible”.

Una máquina va trazando la zanja de la nueva tubería de 4 kilómetros