CONCLUYE CON BALANCE POSITIVO LA EXPOSICIÓN QUE HA ACERCADO LA FIGURA, OBRA Y REPERCUSIÓN DE SAN JUAN DE ÁVILA EN SU CUNA NATAL, ALMODÓVAR DEL CAMPO

Con un balance netamente positivo se ha dado por clausurada la exposición que, en torno a la figura, obra, doctrina y repercusión local de San Juan de Ávila, ha acogido el Centro Cultural ‘Casa de la Marquesa’ de Almodóvar del Campo desde comienzos del pasado mes de noviembre y hasta este 6 de enero, fecha en la que precisamente nacía el santo hace 512 años, en esta localidad ciudadrealeña y que a lo largo de este 2012 será reconocido por la Iglesia como uno de sus doctores.

Precisamente por este motivo, fruto del anuncio que el papa Benedicto XVI realizara en Madrid el pasado mes de agosto, se ha realizado esta muestra bajo el epígrafe de ‘Iconografía de San Juan de Ávila’, a la que han contribuido la Hermandad de los Santos y la Comisión para el Doctorado del también patrón del clero secular español.

La responsable de la Hermandad que además de a San Juan de Ávila representa a otro santo almodovareño, San Juan Bautista de la Concepción, expresa la satisfacción por una exposición “que ha facilitado a todo el mundo que la haya visto, tenga más o menos convicciones religiosas, el papel de este paisano universal que, entre otras muchas cosas, dio todo en vida a quienes más lo necesitaba como muestra de su amor a Dios”.

De hecho, esta muestra que ha llevado a cabo Aurora Rey, ha recogido diferentes documentos entre libros sobre el santo, cartelería, estampas, estandartes, fotografías históricas,… Todo contextualizado mediante paneles informativos para una fácil comprensión de estos contenidos.

Así por ejemplo, quienes han recorrido la muestra han conocido como cuando en la época en que nacía el ahora llamado a ser trigésimo cuarto doctor de la Iglesia, Almodóvar del Campo era una villa de 1.300 vecinos, la mayoría agricultores y ganaderos, con un relativo número de artesanos y, en general, con pocas pertenencias; y los pocos ricos que pudiera haber tenían medianas haciendas. Como puerta de Andalucía, pues no en vano por esta población discurría el camino Real de Toledo a Córdoba, Almodóvar era un pueblo muy pasajero, con bastantes mesones y ventas en su término municipal, donde además se ostentaba jurisdicción propia.

Otros interesantes contenidos han sido diferentes imágenes de procesiones en la Almodóvar del Campo del pasado siglo y un especial hincapié en torno a 1970, año en que era canonizado el hasta entonces beato. El acontecimiento, como próximamente habrá de ser en torno a su doctorado, tenía lugar en la basílica de San Pedro del Vaticano, en donde hubo una destacada representación de la localidad manchega. Fue, en concreto, el 31 de mayo y allí el entonces párroco Germán García Ferreras, portó como ofrendas unas palomas como símbolo de la paz y del amor y un barrilillo de vino español, empleado para la consagración. El Papa Pablo VI se lo recogió durante el ofertorio. Al mes siguiente, como se pudo ver en la exposición, Almodóvar del Campo vivió como un auténtico acontecimiento social la estancia temporal de los restos de su santo, que reposan en Montilla (Córdoba).

Estos y otros alicientes integraba la referida exposición, en cuyo acto inaugural participaban, entre otros, el alcalde José Lozano, el cual reiteró el compromiso institucional del Ayuntamiento para éste y otros eventos de esta índole y el párroco Tomás Lozano, quien expresaba su esperanza de que el doctorado del santo almodovareño contribuya a una “renovación espiritual” de la cuna de San Juan de Ávila.

Marcha de Adviento
La apertura de la muestra se producía en víspera de la realización de la XII Marcha de Adviento, promovida por la Delegación Diocesana de la Juventud entre las vecinas localidades de Argamasilla de Calatrava y la propia Almodóvar.

image

“Otro acontecimiento que vino a enriquecer todo lo que estamos viviendo los paisanos del santo y quienes, como en esta ocasión, quisieron compartir con nosotros”, indicaba Hipólito en referencia las cerca de 600 personas, jóvenes en su mayoría, que tomaron parte en esta acción a pie entre ambas localidades el 4 de diciembre.

Con la presencia del obispo, Antonio Algora, tras ser recibidos a la entrada de la población por las autoridades de la localidad, los participantes en esta marcha hicieron una primera parada en la remozada casa que dio cobijo en vida a San Juan de Ávila, en la cual aún se conserva la cueva hasta la que se retiraba a orar. Frente a este histórico inmueble jóvenes peregrinos fueron recibidos con la confianza de que la población almodovareña les diera descanso, reposo y alimento para el espíritu.

Y el propio obispo, como también expresaría posteriormente en la multitudinaria misa concelebrada con otros sacerdotes, recalcó ya el agradecimiento a esta localidad por la acogida brindada y a los voluntarios que contribuyeron a la organización. “Y que nos vayamos de aquí con una experiencia fuerte, como diría San Juan de Ávila, del amor de Dios”, aseveró Algora.

Como curiosidad, cabe referir que como gesto de los organizadores a ambas comunidades parroquiales, la rabanera y la almodovareña, se obsequió con sendos juegos de patenas con las que se pudo comulgar en la misa que tuvo lugar en Campo de Criptana el pasado verano, en la despedida a todos los peregrinos del mundo que compartieron los días previos a la Jornada Mundial de la Juventud en la Diócesis ciudadrealeña.

La jornada de esta XII Marcha de Adviento concluyó en los espacios abiertos de las instalaciones deportivas municipales, donde todos los participantes tuvieron ocasión de compartir un almuerzo con el que reponer fuerzas.

NOTA: Finalmente la exposición permanece abierta en el mismo lugar

                                                                                                                             VOLVER