Existen restos arqueológicos no lo suficientemente estudiados que remiten a un poblamiento paleolítico que se continuó durante el neolítico (pinturas rupestres) hasta época prerromana: Cultura tartésica, cultura ibérica.

Pero el asentamiento estable de población que hoy se conoce como Almodóvar del Campo es de origen árabe: “Tribus modharíes que se establecieron en la Mancha y dieron a este pueblo los nombres de ‘Alridóvar’, ‘Almo-duevar’ y ‘Al-mod-var’, significando ‘Agua-Redonda’ o ‘Sitio-Redondo’, indiscutible alusión a la Laguna”, escribió el catedrático Eduardo Agostini.

La primera noticia histórica de la población de Almodóvar del Campo se cree de la época del emirato. Durante 333 años perteneció a los emires y califas de Córdoba. En el siglo IX existe ‘Almodóvar el Lejano’, llamado así para distinguirlo de Almodóvar del Río, en la provincia de Córdoba.

A partir de la toma de Toledo (1085), árabes y cristianos se disputaban el poder de este territorio, siendo éste conquistado y reconquistado varias veces, hasta que finalmente, en 1212, queda definitivamente en manos de la Orden de Calatrava. Con la toma de Toledo (1085), árabes y cristianos se disputaban el poder de este territorio, siendo éste conquistado y reconquistado varias veces, hasta que finalmente, en el año 1212, queda definitivamente en manos de la Orden de Calatrava. Con la anexión de la Orden de Calatrava a la Corona, en tiempos de los Reyes Católicos, pasan a depender de ella el Castillo y la población almodovareñas.

En 1575 (durante el reinado de Felipe II), Almodóvar del Campo tenía título de ‘Villa’, Cabeza de Jurisdicción, asiento de Gobernación de la Orden y Caballería de Calatrava, jurisdicción y gobierno sobre muchas villas y lugares, y el escudo de armas.

En el siglo XVII se inicia la desaparición de la Orden de Calatrava como poder efectivo, también se inició una etapa de decadencia en Almodóvar, con la aparición de plagas, hambrunas, epidemias, etc. Uno de los factores más importantes fue el abandono progresivo del Camino Real de Toledo a Córdoba como paso habitual entre Castilla y Andalucía (1799), en favor del paso de Despeñaperros.

La modernidad irá llegando lentamente a Almodóvar, igual que a su entorno, durante el siglo XIX, pero no termina por imponerse hasta mediados del siglo XX, unido a los grandes cambios de la sociedad y la economía española durante los años 60. Hasta ese momento han pervivido las formas de vida tradicionales: Una economía fundamentalmente agraria y minera, una sociedad con grandes diferencias, mentalidades conservadores, fiestas organizadas en torno a los ciclos de la naturaleza…

A mediados del siglo XIX, Almodóvar del Campo empezó a resurgir: se establecieron los servicios de telégrafos y teléfonos, el primer alcantarillado de Darro, el Teatro Municipal, la construcción del Cementerio nuevo, la inauguración del ferrocarril que unía Almodóvar con San Quintín y Puertollano en 1898, etcétera.

El decreto de 22 de julio de 1879, dado por Su Majestad el Rey Don Alfonso XII, eleva a la villa a la categoría de ‘Ciudad’ por razones expuestas en dicho real decreto, que decía: “En atención a los Gloriosos Timbres que registran su historia, la Villa de Almodóvar del Campo, así como la importancia que la misma ha adquirido por su gran aumento de población y riqueza, vengo de concederle el título de ciudad”.

Los últimos decenios del siglo XX conllevan grandes cambios: la diversificación de la economía y la implantación de los sectores industriales y de servicios, cambios en las formas de pensar, el acceso a la educación para todos, la implantación de un sistema de gobierno municipal democrático, el desarrollo de los medios de comunicación o la apertura a un mundo cada vez más globalizado y tecnificado.