Sentimiento trascendente en una Semana Santa engrandecida por la nueva talla de La Soledad

• El alcalde de Almodóvar del Campo, que fue invitado a dar el primer toque de ‘levantá’ a los pasos de Las Mercedes y del Cristo de la Caridad, ensalza el papel de las hermandades

Almodóvar del Campo, 22 de abril de 2019.- Almodóvar del Campo completaba este Domingo de Ramos, una Semana Santa donde el sentimiento, la fe y el fervor no se quebraron, a pesar de que no saliese la procesión de Miércoles Santo o que la madrugada del Viernes Santo la procesión hubo de interrumpir su recorrido debido a la lluvia.

Esta Semana Santa, la Hermandad del Santo Sepulcro, incorporaba, siendo la gran novedad, una nueva talla, la de Nuestra Señora de la Soledad, enriqueciendo de este modo, la procesión nocturna que cierra el Viernes Santo y donde también participa la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores y las decenas de hermanas ataviadas con la característica mantilla negra.

El alcalde señalaba que esta imagen, bendecida al inicio de su particular estación de penitencia por el párroco Juan Carlos Torres, “viene a engrandecer mucho más la Semana Santa de Almodóvar del Campo, no ya por sus tallas, que son impresionantes, sino por toda la aportación que están haciendo todas las cofradías”, agradeciendo José Lozano a la Junta de Hermandades todo lo que viene propiciando, como fue la recuperación de Domingo de Resurrección.

Domingo de Ramos y Miércoles Santo

También en esta última jornada dominical las personas que vistieron alguna de las indumentarias de las cinco hermandades estrenaron una cruz de mano, en madera, con el banderín del Resucitado, durante la procesión que cerraba ciclo y que una semana antes había abierto el Niño Jesús, acompañado por la sección infantil de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Rescatado, Nuestra Señora de las Mercedes y Santo Niño Jesús.

Esta misma hermandad decidió no salir en la noche de Miércoles Santo ante la inestabilidad y las más que posibles lluvias. Los actos celebrados en el interior de un abarrotado templo parroquial sirvieron para confraternizar y compartir el recogimiento con la lectura de un par de estaciones del Vía Crucis.

Jueves Santo

Además de los oficios vespertinos del Jueves Santo, no sin recelos pudo hacer ya sí su estación de penitencia la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza, cuyos pasos salieron tras el de Jesús Orando en el Huerto. A pesar de algunas gotas caídas durante la procesión,  se pudo completar todo el recorrido.

Horas después, la Hermandad del Santísimo Cristo de la Caridad se vio obligada a interrumpir su procesión, cuando el último paso en salir, el de La Piedad estaba ya a la altura de la sacristía de la parroquia. De allí volvió sobre sus pasos, en tanto que la primera imagen en salir, la de Cristo Atado a la Columna, estaba ya por la Plaza de San Benito y hubo de desviarse hacia el templo. El Santísimo Cristo de la Caridad, llevado a costal, se hallaba en ese momento en el punto más alejado de la primera manzana del recorrido, por lo que su refugio de vuelta tardó un poco más en completarse, poco después de las dos de la madrugada.

“Lo más importante ha sido el sentimiento que hemos vivido todos los almovodareños, ese sentimiento de fe que practicamos”, indicaba el alcalde. José Lozano aludía a la meteorología para significar que, aunque ha influido, “en líneas generales se puede decir que “ha sido una Semana Santa con una participación alta de fieles, tanto en las procesiones, como en los oficios tanto en las monjas jerónimas como en la parroquia”.

El regidor ha querido expresar su grato reconocimiento al trabajo y esfuerzo de las diferentes hermandades pasionistas de la localidad, agradeciendo en particular el detalle de haber sido invitado este año a hacer la primera llamada para levantar, a costal, dos pasos, en concreto el de Nuestra Señora de las Mercedes, el Miércoles Santo y, en los primeros estertores del Viernes Santo, ante el referido Cristo de la Caridad.

La Soledad, Cristo Yacente y Nuestra Señora de los Dolores

Por la noche salía, por vez primera y  unos días después de ser recibida desde Córdoba, la nueva talla con que la Hermandad del Santo introduce por primera vez una advocación mariana. Una Virgen de la Soledad de traza castellana que es obra del escultor Edwin González Solís y que, como indica José Castillo, el hermano mayor del Santo Sepulcro, “es la primera figura de un paso que, con el tiempo, tendrá otras imágenes para conseguir una escena completa del Descendimiento”.

Esta hermandad, encabezaba la procesión donde su Cristo Yacente, era acompañado por decenas de mujeres que, ataviadas de mantilla negra, arropaban a su titular de la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores, con la solemnidad que requiere el ecuador del Triduo Pascual y en la que también hubo santos oficios. Sería el sábado a las 23,00 horas cuando se celebraría una vigilia pascual con que se alumbraba el Domingo de Resurrección que, tras la misa de mediodía, hizo llamar a todas las hermandades para celebrar, juntas y con el pueblo, la procesión del Resucitado.

La imprescindible transmisión de la Semana Santa

Lozano García indica que su máxima en estos años,  para con la Semana Santa es contribuir a la transmisión de “este legado” que define la cultura más tradicional de Almodóvar del Campo. “Es algo que me inculcaron mis padres y mi abuela y que he querido trasmitir a mis hijos y, que en general, debemos hacerlo para con las generaciones más jóvenes de mi pueblo”, significando el alcalde el respeto que merecen todas las ideologías.

Lógicamente también las vivencias de fe como la que, enfatizaba el regidor, ya ofreció en el preámbulo de este ciclo el pregonero Miguel Ángel Solís, quien “nos ofreció una intervención emotiva y llena de fe y que nos podemos quedar para muchos años porque transmitió los valores que realmente deben impregnar la Semana Santa, por encima de otra cosa”.

A ello, un año más, también ha contribuido la entrega personal y grupal de costaleros y portadores y las magníficas interpretaciones de marchas y acordes de trompetas y tambores que han ido ligando los excelentes intérpretes de las formaciones locales de la Escuela Municipal de Música, de los Amigos de la Música ‘Pablo Sorozábal’ y de la Banda ‘Jesús Rescatado’, además de un sexteto de viento y percusión que acompañó a la nueva imagen de la Soledad o la interpretación que el mismo pregonero hizo ante la Virgen de los Dolores.