Sendarrubias Coronel alude a los ‘micromachismos’ como comportamiento que anuncia la violencia física

imageAlmodóvar del Campo se sumó a la jornada reivindicativa del Día Contra la Violencia de Género con un videofórum que, en la tarde de este lunes 25 de noviembre, tenía lugar en el Centro de la Mujer de la localidad. La actividad, organizada por este recurso y por el Ayuntamiento, se abrió con la lectura de un manifiesto alusivo.

Al texto, emanado del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, le puso voz la concejala Almudena Cervera, quien deseó que los avances para la erradicación de esta lacra social puedan hacer que un día no sea precisa la celebración de acciones de este tipo que, por otro lado, sirven para solidarizarse para con aquellas mujeres que la padecen.

Algo que también recogía un manifiesto en el que se reconocen ciertos avances en materia de concienciación, pero para lo cual se hace “muy importante el apoyo de los profesionales que, día a día, trabajan en la prevención de la violencia, así como en la protección de aquellas mujeres que la sufren diariamente”.

Profesionales que, como Francisco Sendarrubias Coronel, experto en formación y género, puso al servicio del público asistente la técnica de la reflexión común para, entre todos las presentes, sacar conclusiones acerca del problema y sus posibles soluciones.

Para ello, este almodovareño se apoyó primero en el visionado del cortometraje ‘Amores que matan’, que dirigió Icíar Bollaín en el año 2000. Su argumento sirvió para centrar la temática de la jornada desde el punto de vista del maltratador, algo que también es preciso conocer para, como dijo, sacar mejores conclusiones acerca de la problemática.

imageSendarrubias, no obstante, no quiso hablar sólo de la violencia de género ligada al maltrato físico, sino que se refirió también a aquella que se lleva a cabo antes. Un tipo de violencia “que tiene que ver con el sistema sexo-género, lo que implica que sólo por el hecho de ser mujer o ser hombre se asignan unos roles y eso es lo que muchas veces conlleva que sintamos discriminación estructural, cultural y al final desemboque en ese maltrato físico”, aseveró.

A este respecto añadió que este comportamiento no tiene nada que ver con un hombre que, en un momento dado, “pueda tener un mal día y puede cometer el típico asesinato pasional”. Según dijo, se trata de una “violencia muy estructurada, que se remite casi más al terrorismo que a otra cosa y lo que se debe hacer es luchar a nivel social, a través de políticas públicas de igualdad y a nivel particular conociendo exactamente cómo se va desarrollando”.

Y es que, continuó Sendarrubias Coronel, “antes del maltrato físico se producen los llamados micromachismos, que son determinados comportamientos que los hombres desarrollamos en contra de las mujeres y que hacemos de tal manera que nos acabamos apoderando tanto de su tiempo como de su espacio y que ya en sí constituye una alarma de los que más tarde podría llegar a suceder”.

Por eso, este experto en género ve fundamental que las mujeres sean capaces de “identificar estas alarmas”, como la manera más fácil de evitar el maltrato físico. “Pero no sólo se trata de que ellas sean capaces de identificar estos comportamientos, sino de que los hombres no los tengamos”, concluyó para significar que también es fundamental la sensibilización de los hombres.