Almodóvar ha acogido hoy a caballeros de las Órdenes Militares y su Real Consejo, peregrinos por el jubileo

imageEste viernes, 4 de octubre, el Real Consejo y los Caballeros de las Órdenes Militares han peregrinado a Almodóvar del Campo para participar en el Jubileo de San Juan de Ávila. Ha sido una quincena los caballeros de las distintas Órdenes Militares que se han desplazado, entre ellas personalidades que ostentan títulos tales como marqueses, condes, maestres, grandes de España.

El propio obispo de Ciudad Real, Antonio Algora, prior de las órdenes de Santiago, Alcántara, Calatrava y Montesa, ha hecho las veces de anfitrión para tan ilustres visitantes, junto al párroco Juan Carlos Torres. Ambos han presidido la celebración eucarística que, en torno a la una y media del mediodía, se celebraba en el templo parroquial con la presencia de cientos de vecinos, entre ellos alumnos de un colegio y munícipes con el alcalde, José Lozano, al frente.

imageEste jubileo se iniciaba a las 11,00 de la mañana, desde la iglesia de Nuestra Señora del Carmen donde el obispo-prior pronunciaba unas palabras de cálida bienvenida. Tres cuartos de hora después se desplazaban hasta la exposición del santo doctor en el Centro Cultural ‘Casa de la Marquesa’ y pasadas las doce y media se reunían en el nuevo oratorio que antecede a la cueva de las penitencias.

imageMinutos antes de iniciarse la misa del peregrino que ponía fin a esta presencia, los caballeros se ataviaban con las indumentarias propias de cada Orden, básicamente grandes capas con el emblema característico de cada una de ellas y su color respectivo, complementadas por gorros a modo de birrete.

Con estas guisas se desplazaban en desfile procesional desde la casa del santo hasta la iglesia y allí acompañaban en el altar a los oficiantes. Una vez finalizada la eucaristía, hacia las dos y media de la tarde, unos y otros desandaban el camino, poniendo así fin a su peregrinación jubilar.

imageActualmente los miembros de estas Órdenes siguen defendiendo la fe aunque hoy en día sus armas no son otras que la palabra y su ejemplo vital, dedicando buena parte de su tiempo a la oración y a la ayuda social caritativa. En todo el país, la integran alrededor de 480 personas, que mantienen vivo el fondo de estas entidades que atesoran ya 850 años de historia.