La importancia de cortar la violencia de género a edad temprana, objeto de reflexión en el Centro de la Mujer

imageAlmodóvar del Campo se sumaba este martes a las conmemoraciones del 25 de noviembre, Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres, con una jornada organizada desde el Centro de la Mujer. Si por la mañana el centro de atención fue la lectura de un manifiesto, por la tarde tenía lugar una clarificadora ponencia sobre la presencia de esta lacra en edades adolescentes.

La interesante charla sobre la prevención de la violencia en los centros escolares era ofrecida por Ricarda Barato Triguero, integrante de la Unidad de Violencia de Género de la Subdelegación del Gobierno en Castilla-La Mancha, que estuvo precedida en el uso de la palabra por la concejala de Bienestar Social, Almudena Cervera y por la coordinadora provincial del Instituto de la Mujer, Ángela María Muñoz.

imageCervera, en su papel de anfitriona y tras agradecer a las trabajadoras del Centro de la Mujer su papel como artífices de estas jornadas que han alcanzado ese año su novena edición, reconocía que “por desgracia, la violencia de género no es una cosa del pasado, sino del presente y cada vez tenemos que dedicar más recursos a luchar contra esta lacra”.

Por su parte, Muñoz lamentó que a pesar de los años de conmemoración y las leyes que se dictan en torno a esta problemática “siguen produciéndose muchas muertes” y, anticipándose a la ponente, reconoció que “los índices se están incrementando entre los más jóvenes, de incuso 14 años”. A esta preocupación se suma, según reconoció, “la reducción en el número de denuncias”, algo que achacó a la crisis ante la falta de perspectivas de futuro que también tienen las víctimas de la violencia machista. Y recalcó los dos objetivos fundamentales del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha: la prevención desde edades muy tempranas y la protección de quienes sufren el maltrato en su propia piel.

imageSobre el primero de esos dos aspectos profundizaría Ricarda Barato, quien desveló la existencia de casi 700 víctimas en toda la provincia. La ponente hizo hincapié en la necesidad de hacer ver a los menores la existencia de estas situaciones de acoso físico y psíquico fundamentalmente, aunque también puede derivar en el sexual. Y es que “este tipo de violencia suele afectar al 30% de los centros de Secundaria de nuestra provincia”, manifestándose en amenazas o agresiones, incluso con alguna arma blanca en casos más extremos, en patios escolares y luego fuera del recinto.

Entre las causas de esta no deseada precocidad se encuentran, según Barato Triguero, causas conocidas como la falta de autoestima, la pérdida de autoridad de los padres, el hecho de darles todo lo que piden, videojuegos violentos, etc., etc., sin desdeñar la “crisis de valores” que caracteriza a la sociedad del momento. Por eso, insistió esta especialista, “las familias tienen un papel muy importante en este triángulo educativo y de creación de la personalidad que completan los propios niños y los profesores”.

El papel de las nuevas tecnologías, con la toma de imágenes y videos vejatorios e incluso íntimos gracias a los dispositivos móviles y su no menos difícil difusión a través de redes sociales en internet, también fue objeto de su consideración, recomendando por tanto a los padres que adviertan a sus hijas de ello y traten de “controlar que no pierdan su núcleo de amigas”.

Lectura de manifiesto
Esta interesante charla ponía fin a la jornada que se había abierto por la mañana, con una concentración ante las puertas del edificio consistorial en el que las personas asistentes escucharon un manifiesto alusivo a la necesidad de acabar con esta lacra que, como bien se recordaba, se ha salado este año con 40 mujeres muertas por esta causa, dos de ellas en Castilla-La Mancha.

En el escrito se insistía en que “la violencia de género es la manifestación más extrema de la desigualdad entre hombres y mujeres y no desaparecerá mientras no se consiga la igualdad real y efectiva entre ambos sexos”. Y se recalcaba que “los malos tratos no son un asunto privado, es un problema social que se combate con la tolerancia cero ante el maltratador y ante cualquier comportamiento machista”.

Junto al “rechazo social” como primera medida para combatir esta situación, el manifiesto calificaba de “fundamentales” diferentes medidas como las de “sensibilización para implicar a toda la sociedad en la eliminación de esta lacra social; los programas de prevención de la violencia de género, prestando especial atención a los menores expuestos a esta violencia; la coeducación para prevenir conductas discriminatorias en todos los tramos de la enseñanza; la atención integral y la coordinación institucional, para evitar duplicidades y actuar con mayor eficacia y eficiencia”.

La jornada organizada por el Centro de Día almodovareño, que contaba con la colaboración del Ayuntamiento y  la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, se completaba con el reparto de lazos de apoyo a estas víctimas y la celebración de un concurso de tapas gastronómicas.

Audio: Almudena Cervera, concejala de Bienestar Social corte

Audio: manifiesto contra la violencia de género corte