El ministro del Interior comparte con los paisanos de san Juan de Ávila una tarde cargada de honras

imageAlmodóvar del Campo volvió a vivir este sábado, 13 de octubre, otro día grande en torno a su patrón e hijo ilustre, el ya doctor de la Iglesia san Juan de Ávila. Se celebraba una intensa agenda en la que lo civil y lo religioso fueron de la mano, congregando a un sinfín de autoridades encabezadas por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, además de a varios cientos de personas.

La casa consistorial fue el punto de partida para una tarde de acción de gracias en torno al doctorado proclamado una semana atrás en Roma, en un acontecimiento histórico y de gran trascendencia para los creyentes católicos de todo el mundo. La casa del santo, donde quedaría después bendecido el medallón escultórico conmemorativo y el templo parroquial, que albergaba como broche dorado la misa de acción de gracias presidida por el obispo, Antonio Algora, fueron los otros puntos de atención.

imageInstitucionalmente se dieron cita, además del ministro, representación gubernativa a través del subdelegado del Gobierno Fernando Rodrigo; del parlamento nacional por parte de la diputada Carmen Quintanilla y la senadora Carmen Fúnez; del Ejecutivo castellano-manchego encarnado por la consejera María Luisa Soriano y su delegado provincial Antonio Lucas-Torres; de las Cortes autonómicas, con María José Ciudad; o de la Corporación municipal, con la totalidad del equipo de Gobierno que abría el alcalde José Lozano y también estuvo el portavoz del grupo municipal de Izquierda Unida, Ángel Morena. El teniente-coronel jefe de la Comandancia de Ciudad Real José Luis Gómez y una delegación de la localidad cordobesa de Montilla, donde reposan los restos de san Juan de Ávila, encabezada por su primer edil, Federico Cabello, completaban el listado.

imageEn torno a las cinco y media de la tarde y en un rebosante salón de plenos se abría el programa, con unas palabras de agradecimiento en las que el alcalde anfitrión citó a todos y cada uno de los colectivos y personas que se han implicado en cuantas iniciativas ha vivido la localidad en torno al doctorado. Agradeció además José Lozano las gestiones que el obispo ha realizado en pos de que Almodóvar del Campo pueda vivir en 2013 un año jubilar, algo certero pero que está pendiente de verse confirmado negro sobre blanco. Y concluyó recordando las palabras que el santo almodovareño escribió sobre los gobernantes, en el sentido de que el “oficio público cruz es”.

Soriano, por su parte, citó la “inmensa alegría y orgullo” por un doctorado cuyo significado resaltó. Además, se congratuló de que fuera reconocido para un castellano-manchego, del cual pintó una rápida semblanza biográfica, haciendo hincapié en su faceta como docente. Valoró el “esfuerzo y tesón” que demostró el santo doctor durante toda su vida, “cuyos ideales están hoy más vigentes que nunca”.

imageEl ministro del Interior destacó que su presencia en la cuna del cuarto doctor español de la Iglesia venía a confirmar las honras que ya el Gobierno mostró durante la ceremonia del Vaticano. “Todo lo que se haga por honrar a un hijo ilustre como san Juan de Ávila, capaz de llevar el nombre de España y de la Iglesia tan alto, es poco”. Tras poner de relieve lo importante de su proclamación, dado que “en 2.000 años sólo ha habido 35 doctores”, quiso también Jorge Fernández Díaz destacar como fue a partir de 1970, año precisamente de la canonización de san Juan de Ávila, cuando se empezaron a incorporar a este elenco las santas; “de los últimos cinco doctores declarados desde entonces, cuatro han sido mujeres”, especificó. Pero retomando su discurso sobre el santo almodovareño, el ministro recalcó ese papel “re evangelizador” que cumplió en su época, su “magistral uso de la pluma” y la coherencia entre su predicación y su manera de vivir.

imagePor su parte, el obispo de Ciudad Real aludió también a esa parte de la doctrina en la que el santo se refiere a los gobernantes o a la ‘rex publica’ que le era coetánea, aconsejando ya entonces sobre la mejor manera de gastar los impuestos y dar un salario justo a quienes tuvieran la oportunidad de dar un trabajo. Y acerca de las razones que han demorado su merecido doctorado, Antonio Algora indicó que “las circunstancias humanas lo han impedido”, añadiendo que ya en 1987 se le reclamó al Papa, pero “los franceses no estaban por la labor”. Ahora, “la providencia del padre Dios lo ha hecho posible”, coincidiendo con un momento de crisis “en el que hemos de mirar por las personas igual que hizo ese chico que regresó de Salamanca, pero no para vivir de las rentas de su familia”, refirió el responsable de la Diócesis.

El acto en el Ayuntamiento, presentado por Jesús  Ángel Cervera y que contó con la intervención del coro parroquial, se cerraba con la entrega de medallas conmemorativas a todas las autoridades presentes, interviniendo el propio alcalde, el párroco Juan Carlos Torres, José López en representación de la Comisión pro-Doctorado y Paqui Hipólito, presidenta de la Hermandad de los Santos.

imagePosteriormente las autoridades visitarían en la casa de san Juan de Ávila la cueva donde se retiraba a orar y asistirían a la bendición del medallón obra del escultor Carlos Guerra del Moral. Desde allí el obispo, con las reliquias que Almodóvar del Campo conserva de su santo, discurrió en procesión hasta la parroquia donde, con sacerdotes del Arciprestazgo de Puertollano, concelebraría una multitudinaria misa de acción de gracias.