Cientos de personas se sumaron en San Benito a la suelta de una vaquilla cuya carne será degustada

Un momento de la suelta de la vaquilla en San Benito.Con toda normalidad y respeto transcurrió este pasado sábado, 30 de julio, la suelta de un vaquilla en el marco de las celebraciones patronales de San Pantaleón, en la pedanía almodovareña de San Benito, limítrofe con la provincia de Córdoba. Este festejo atrajo a varias cientos de personas, no sólo de localidades de la comarca como Torrecampo o Alamillo, sino también ciudadanos sambeniteros que en su día hubieron de emigrar a otros puntos del país.

El alcalde de Almodóvar del Campo, que presenció el festejo en compañía de otros miembros de su equipo de Gobierno, se mostró muy satisfecho por el resultado de la novedosa convocatoria, que ha contribuido a recuperar la tradición taurina de más de dos siglos en este anejo pedáneo, aun a pesar de la premura de tiempo con que se ha podido enriquecer el programa festivo inicialmente previsto. “Hay que reflexionar que éstas han sido las primeras fiestas que organizamos, que hemos llegado hace un mes y que a pesar de la premura creo la programación ha resultado del gusto de todos los ciudadanos”, ha indicado José Lozano a modo de balance.

La posibilidad de retomar oficialmente esta tradicional suelta taurina y con todas las de la ley, responde a una petición expresa que durante la pasada campaña electoral le efectuaron jóvenes de San Benito. “Es algo que hemos hecho porque creemos que las fiestas en todas nuestras pedanías deben ajustarse a la tradición, eso para nosotros es lo más importante y en esta aldea las vaquillas lo eran y lo seguirán siendo”, apunta el primer edil de este municipio ciudadrealeño.

En cuanto al desarrollo del festejo, que se prolongó por espacio de una hora aproximadamente, apenas si cabe referir algún que otro revolcón sin trascendencia. En todo caso, la presencia de la UVI móvil de la Cruz Roja de Almodóvar del Campo y de un cirujano posibilitaba una atención de garantías de haberse producido casos más serios. Asimismo, los agentes beneméritos contribuyeron a que quienes se lanzaron al ‘ruedo’ concebido en el entorno de la plaza de San Benito, atajando varias calles y con la posibilidad de asistir como público desde una zona en alto, fuesen mayores de edad y estuvieran completamente sobrios tal y como recogen las normas.

En unos días los sambeniteros podrán volver a disfrutar de esta misma vaquilla, comprada por el Ayuntamiento en la pedanía de Navacerrada, pero esta vez de manera gastronómica. Y es que la carne del animal, que fue sacrificado reglamentariamente al término del festejo, se destinará a una comida de hermandad.