Minas del Horcajo revive este sábado sus fiestas patronales de San Juan, con misa, procesión y orquesta

La pedanía almodovareña de Minas del Horcajo celebrará este sábado, 25 de junio, sus fiestas en honor a su patrón, San Juan, aprovechando el fin de semana en el que se puede contar con una mayor afluencia de personas, entre antiguos vecinos y familiares y con el deseo de que también los jóvenes sigan sumándose a esta cita en un enclave tan excepcional del Valle de Alcudia y Sierra Madona.

La programación de actividades, en cuya organización colaboran el Ayuntamiento y la Asociación de Vecinos San Juan, se iniciará a las 21,00 horas con misa y posterior procesión del patrón, acompañado por ciudadanos y autoridades. Tras ello, se dará paso a la celebración lúdica con una verbena amenizada por orquesta, pudiendo disfrutar los presentes además de diferentes refrigerios.

El alcalde de Almodóvar del Campo, José Lozano, tiene previsto desplazarse a compartir esta celebración, al tiempo que podrá departir con ellos sobre próximas acciones a ejecutar en la pedanía conforme a las necesidades más importantes. Por lo pronto, el Ayuntamiento acaba de asfaltar esta misma semana la calzada del túnel que da acceso a este enclave, facilitando así el acceso a esta aldea en los días previos a las fiestas.

Actualmente están empadronadas once personas y con motivo de estas celebraciones en honor a San Juan han venido congregándose en los años precedentes alrededor de 350 personas.

Minas del Horcajo se ubica entre sierras que superan los 1.000 metros, en el límite con el anejo de Brazatortas de La Garganta y a apenas siete kilómetros de la provincia de Córdoba. Su yacimiento minero fue el segundo en importancia de toda la comarca del Valle de Alcudia, cobrando gran fama su explotación en la época por sus elevados contenidos en plata de la galena argentífera. Los trabajos mineros fueron importantes en esta mina alcanzándose los 603 metros de profundidad, a partir de un pozo maestro de 555 metros. El sistema de laboreo fue modélico en la época, a finales del siglo XIX y principios del XX, con sistemas de aire comprimido para el arranque de los minerales e importantes sistemas eléctricos para la extracción y desagüe de la mina.

Tan ingente actividad minera desaparecía en el año 1963 y, con ella, prácticamente la de un pueblo que llegó a tener en sus mejores años no menos de 2.000 habitantes. En la actualidad, las únicas edificaciones que se mantienen en pie son la iglesia de San Juan Bautista, algunos castilletes de mampostería y algunas instalaciones de lavaderos y talleres. Las viviendas se hallan prácticamente derruidas, sólo se conservan las bases de mampostería sobre las que se elevaban las paredes de tapial. En la zona más cercana al túnel de acceso, existen algunas viviendas cuidadas y bien acondicionadas, así como una casa rural.

Dignos de visitarse son el Nacedero, el Viaducto de la antigua línea ferroviaria, la Estación, el Túnel, el Monumento a los Niños Perdidos y, especialmente destacables son la Iglesia de San Juan Bautista y los restos de los castilletes de mina. Hacia las afueras están también el cementerio, el polvorín y la antigua central eléctrica o fábrica de la luz como popularmente es conocida.