López de las Heras animó a los padres a fomentar el deporte y a comportarse de manera constructiva

Javier López de las Heras, durante su intervención en la 'Casa de la Marquesa' de Almodóvar del Campo.Los padres con hijos menores de Almodóvar del Campo, que practican deporte de la mano de las escuelas deportivas o en clubes, tuvieron la ocasión de conocer de primera mano cuestiones relacionadas con su comportamiento durante los eventos y que contribuyen, también de manera decisiva, a la formación en valores de sus pequeños.

La enriquecedora charla ofrecida bajo el título ‘Los padres y la práctica deportiva de sus hijos: Pautas correctas de comportamiento’ por Javier López de las Heras, jefe de la sección de Deportes de la Delegación provincial de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, sirvió también para efectuar un diagnóstico de la realidad actual relacionada con la salud de los niños y, por ende, de los beneficios que siempre reportará el deporte.

Organizada por la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento que dirige Alberto López, durante su intervención el ponente hizo especial hincapié en la importancia que realmente tiene que los progenitores conozcan el proyecto deportivo en el que puedan estar enrolados sus hijos y participen de manera efectiva como padres que son.

Según dijo López de las Heras, este interés ha de estar motivado también por cuestiones de salud, dado que las estadísticas no mienten y ya se registran datos como que hasta un 60% de niños y jóvenes españoles tienen sobrepeso, en buena medida originado por la gran presencia de alternativas en casa que invitan al sedentarismo como los videojuegos o el ordenador y que restan el beneficioso protagonismo que debería tener el deporte. Este hecho es la base para que, de adultos, las cifras acaben siendo tan preocupantes como que actualmente sólo cuatro de cada diez españoles hace deporte y sólo dos lo hace tres o más veces por semana.

Javier López indicó en este sentido que casi el 70% de quienes se iniciaron en el deporte de niños, han seguido haciéndolo en su edad adulta y que apenas si llega al 20% el sector de quienes hacen deporte a la edad adulta sin haberlo practicado de pequeño. Si a eso se une que al año se producen en España más de 130.000 muertes por enfermedades cardio y cerebrovasculares derivadas de la obesidad o el sobrepeso, un 90% más que las provocadas por accidentes de tráfico y un 30% más que las que tienen en tumores su origen, se pueden llegar a entender la importancia de que se fomente el deporte desde edades muy tempranas.

Por todo lo anterior ya es decisiva la implicación de los padres en la actividad deportiva de sus hijos, redundando también en positivo cuestiones de índoles educativa y de entretenimiento. Pero los padres han de estar ahí, tal y como dijo el jefe de Deportes de la Delegación provincial, de manera constructiva pues hasta en un 93% de los casos que ha tenido que ver el Comité de Competición han estado presentes los adultos, poniendo como ejemplo algunos de estos casos que saltaron también a los medios de comunicación.

Y también dijo López de las Heras que tan perniciosos pueden resultar unos padres que impidan la práctica deportiva de sus hijos, como aquellos otros que se muestren despreocupados, sobreprotectores o egoístas en la relación con los clubes. Puso en valor, en este punto, el papel de aquellos padres que actúan con interés colaborador y destacó las actitudes positivas que han se ofrecer a unos hijos que tienen en ellos el modelo a seguir.

En concreto aconsejó que ante los monitores que forman a sus hijos se muestre confianza en ellos, haya diálogo, no se trate de usurpar su rol y, en todo caso, que se intenten poner en su lugar. En relación a otros padres, que no pierdan el control, que se evite la competitividad entre los propios progenitores, que se fomente el hacerse amigos o, también, ayudar de ser necesario. Y en cuando al comportamiento ante los hijos, orientarle en la elección de una disciplina deportiva adecuada, valorar más su formación y la evaluación personal por encima de cualquier resultado, tomar parte activa en la educación de los pequeños y evitar castigos que consistan en la privación de la práctica deportiva.

Y finalizó  expresando que “aunque lo parezca, los niños no son pequeños adultos, no piensan como adultos y no juegan como adultos”.